El pedido de salida que hizo el procesado Juan Carlos Benedicto -detenido en el penal de Villa Urquiza- para rendir una materia en la Facultad de Derecho, causó un profundo malestar entre los organismos de derechos humanos, en la Justicia Federal y en el propio Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán. Además, disparó la pregunta acerca de cómo pudo reinscribirse mientras estaba prófugo.

El detenido, que es escribano público, está imputado por delitos de lesa humanidad presuntamente cometidos durante la dictadura. 

"El trámite se puede hacer por internet, pero luego el último paso debe hacerse personalmente", dijeron fuentes de la UNT. Según pudo saber LA GACETA, desde el Rectorado pidieron explicaciones a la Facultad de Derecho.

Benedicto, el único civil imputado por delitos de lesa humanidad en Tucumán, se escapó en diciembre de 2011 de la institución psiquiátrica en la que estaba internado, y fue apresado seis meses después, en Asunción del Paraguay. Esta semana, el TOF se negó a autorizarle la salida para rendir Derecho Romano II.

"Este personaje siniestro se sigue burlando no sólo de las organizaciones de derechos humanos, sino de los jueces y de la sociedad entera", dijo Carolina Frangoulis, de la organización HIJOS Tucumán. ""Estamos muy molestos con la admisión de un represor en la Universidad. Si bien está en su derecho de estudiar, en este caso estamos hablando de un imputado que se aprovechó de las garantías constitucionales para fugarse", añadió. LA GACETA©